La BID otorga 7 premios por categoría y 11 premios especiales ligados a los ejes temáticos sobre los que su marco conceptual hace incidencia.  Además, en cada uno de ellos se pueden otorgar menciones honoríficas.

En esta edición 2018 se incorporan dos convocatorias específicas, con sus propias Bases de participación, para los premios “Diseño y empresa Frank Memelsdorff” y “Diseño e investigación”.

Un jurado internacional ratifica la selección propuesta por el Comité asesor y otorga los premios y menciones.

A continuación puedes consultar los perfiles de los galardones como una guía para enfocar la presentación de tu proyecto.

Premios por categoría

Diseño de interiores / espacios

Interiorismo, iluminación, instalaciones, arquitectura efímera, equipamientos culturales, museografía, retail, proyectos integrados.

Diseño de producto / industrial

Producto en serie, producto autoproducido, colecciones/series, manufactura artesanal, manufactura digital/impresión 3D, investigación aplicada, materiales, diseño para la movilidad, diseño para la salud, mobiliario, mobiliario urbano, iluminación, proyectos integradosI am text block. Click edit button to change this text.

Diseño gráfico y comunicación visual

Editorial, tipografía, carteles/poster, logos e identidad, señalética, packaging, comunicación visual, conjunto de elementos combinados, proyectos integrados, web, apps

Diseño de moda, textiles y complementos

Indumentaria, colecciones/series, vestuario/ figurines, patterns, tejidos, materiales, calzado, bolsos, sombrerería, joyería, complementos, proyectos integrados

Diseño digital

Web, apps, motion graphics, animación, videojuegos, instalaciones interactivas, interactividad, diseño de experiencias, proyectos integrados

Diseño de servicios

Metodología de diseño que, mediante una mirada holística y un proceso colaborativo y empático, planifica acciones que agregan valor a los servicios mejorando la experiencia de los usuarios en cada interacción en un entorno omnicanal.

El Diseño de Experiencias de Servicio es una herramienta emergente orientada a la innovación en el sector de los servicios. Es un proceso colaborativo multidisciplinario que se activa para la ideación, planificación y ejecución de servicios centrados en la experiencia omnicanal de usuarios y clientes, que permite crear valor para ellos y para las organizaciones que los proveen.

Particularmente relevante es el impacto que puede tener en la transformación de negocios tradicionales, en experiencias digitales holísticas centradas en el cliente, sus necesidades contextuales y su experiencia en relación con el proveedor y el resto de intermediarios. Los trabajos de diseño de servicios deben demostrar visión estratégica de alto nivel hasta la profunda comprensión de los procesos y sistemas de apoyo que intervienen en la implantación de soluciones que determinarán la calidad de las interacciones diseñadas. Los proyectos de diseño de servicios deben liderar la articulación de las visones interdisciplinarias y de los requerimientos de los diversos actores y grupos de interés a fin de darles adecuada convergencia durante todo el proceso.

El Diseño de Experiencias de Servicio es una herramienta emergente orientada a la innovación en el sector de los servicios. Es un proceso colaborativo multidisciplinario que se activa para la ideación, planificación y ejecución de servicios centrados en la experiencia omnicanal de usuarios y clientes, que permite crear valor para ellos y para las organizaciones que los proveen.

La industria de los servicios enfrenta hoy nuevos desafíos frente a la creciente demanda de los usuarios. Ya no solo por un mejor desempeño de los llamados aspectos higiénicos o básicos del servicio, sino que también por una personalización de la oferta que demuestre un mayor conocimiento de sus necesidades, hábitos y expectativas.

Los progresos en esta industria han estado centrados, fundamentalmente, en la incorporación de tecnologías que permiten reducir costos, mejorar la productividad, masificar y aumentar cobertura, y en consecuencia dar acceso y disponibilidad a estos servicios a una masa cada vez mayor de usuarios. Sin embargo, no han logrado innovar en la calidad percibida por ellos. Es decir, en lo que se conoce como la “experiencia de cliente”.

Aspectos que se tendrán en consideración al evaluar los proyectos en esta categoría:

  1. El Proceso/Investigación para el diseño. Diagnóstico de la experiencia previa a la intervención. Fijación de objetivos del proyecto. Profundidad y amplitud de la investigación al usuario, nivel de participación e implicación de los actores, capacidad de las herramientas elegidas para crear visiones compartidas, nivel de anticipación y prospección. Insights y creación de arquetipos que inspiren un proceso de diseño empático.
  2. La Experiencia /Ideación y diseño. Capacidad de los puntos de contacto (espacios y ambientes; interacciones personales; tecnologías; comunicaciones) para proporcionar experiencias sensoriales significativas. Adaptabilidad de los puntos de contacto para aportar diferentes niveles de interacción. Originalidad y variedad de las soluciones surgidas. Riqueza e integración multimedia/transmedia de los diferentes canales. Coherencia narrativa entre la imagen e identidad de marca a lo largo del trayecto. Suficiencia probatoria de los prototipos.
  3. El Sistema / Implantación y evaluación o conclusiones del proyecto. Impacto de las soluciones en la experiencia de usuarios, contribución al negocio o a la imagen de marca de la organización prestadora de los servicios. Es decir, capacidad para generar y entregar valor relevante (utilidad) y capacidad para capturar valor (negocio).

Los trabajos que se presenten en esta categoría y luego opten al Premio “Diseño de servicios”, deben dar razón, por lo tanto, de cada uno de los niveles anteriores, documentar el proceso, la experiencia y el sistema.

Diseño integral / transversal

Proyectos en la intersección de varias categorías.

Premios especiales

Diseño e Innovación

La BID quiere premiar proyectos ya realizados en un amplio espectro de la innovación: tecnológica y no-tecnológica. Con mucha frecuencia se confunde la innovación con la novedad tecnológica.
El premio quiere hacer un reconocimiento a la innovación que utiliza tanto la novedad tecnológica como los saberes para producir nuevas maneras de hacer las cosas. La tecnología es hoy una suerte de espectáculo y su rostro es siempre percibido como innovador, pero la innovación en los inicios de nuestro siglo tiene muchos rostros, no necesariamente espectaculares.

Diseños innovadores son más que eso. Son nuevos procesos, nuevos procedimientos, nuevos desarrollos, nuevos usos, nuevas experiencias o nuevas necesidades. Nuevas maneras de  solucionar problemas, impliquen o no la tecnología.

Entendemos el diseño innovador como una disciplina de revelación para el usuario. Así mismo, consideramos a los diseñadores como generadores de combinatorias para superar realidades nuevas o no previstas.

No es nada fácil definir el campo de lo innovador en diseño, porque su delimitación previa a la producción del proyecto y del producto implicaría previsión, cuando una de las posibles características de lo innovador en diseño es no estar previsto, aparte de suponer novedad. Pero, además, un diseño innovador es portador de un nuevo valor o de nuevos valores. No vale con la simple novedad, la innovación ha de ser valiosa para la gente. Por último, la innovación implica dosis de originalidad como cualidad implícita en el proyecto, en su desarrollo, en el producto, en los usos y en las funciones del diseño.

Se considerarán especialmente, a la hora de evaluar los proyectos y diseños presentados a este premio, la novedad, la aportación de nuevo valor, su imprevisibilidad, la originalidad de los  planteamientos aportados y el perfil investigador.

Diseño para el desarrollo

El Diseño para el Desarrollo social es aquel que potencia la creación de tecnologías o emprendimientos que mejoren la vida de las personas en situación de vulnerabilidad o pobreza. Es el diseño enfocado hacia las necesidades de los ciudadanos, con incidencia enlos más pobres o necesitados de la población mundial y que muchas veces nace y se desarrolla involucrando, en su gestión e implementación, la participación comunitaria, la co-creación, la colaboración interdisciplinaria y el crowd sourcing.

La co-creación tiene un papel importante: empodera a las comunidades considerando sus habilidades e instrumentos para que ellas mismas se tornen innovadores y desenvuelvan sus propias tecnologías, en vez de aplicar las tecnologías ya conocidas. Ese proceso estimula la innovación y la creatividad local y es determinante para generar mejorías sustentables a largo plazo en la calidad de vida de una comunidad.

El papel del diseñador en todo este proceso es establecer una vía de doble sentido que ponga a disposición sus saberes de educación formal y absorba, a la vez, los saberes de la comunidad, de modo que se pueda innovar inspirándose unos a otros en la creación de nuevas tecnologías y nuevas ideas, buscando resultados y soluciones acertadas, enfocadas a las necesidades de los usuarios.

El llamado Diseño para el Desarrollo tiene el importante papel de apoyar e impulsar a las personas y sus comunidades a enfrentar y resolver las dificultades de desarrollo en la que viven y suele conformar una red de experiencias vinculadas a la gestión de diseño para el desarrollo local.

Diseño para todas las personas

El concepto de Diseño para Todos (Design for All) o Diseño Universal persigue establecer soluciones de diseño para que todas las personas, en todos los períodos de la vida, con independencia de sus condiciones de edad, género o capacidades, puedan utilizar los espacios, productos y servicios de su entorno, tomando parte activa, al mismo tiempo, en la construcción de la sociedad. Uno de sus cánones asociados es la accesibilidad. Así, el concepto alude al diseño sin barreras, el diseño accesible y a la tecnología de apoyo.

Los principios del denominado diseño para todos o diseño universal, tienen como objetivo el diseño de productos y entornos de fácil uso para el mayor número posible de personas, sin la necesidad de adaptarlos o rediseñarlos de forma especial.

La “accesibilidad universal” implica la condición que deben cumplir los entornos, procesos, bienes, productos y servicios, así como los objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos, para ser comprensibles, utilizables y practicables por todas las personas en condiciones de seguridad y comodidad y de la forma más autónoma y natural posible. Esto implica contemplar los requisitos de todos los posibles usuarios desde las primeras fases de los diseños de productos, de manera que las personas mayores y las personas con discapacidad se conviertan en una parte importante de los posibles usuarios.

Estos principios generales del diseño son aplicables en diferentes disciplinas, entre ellas la arquitectura, la ingeniería, el diseño y, por supuesto, las páginas y aplicaciones Web.

El Diseño Universal es parte esencial de la estrategia para conseguir una sociedad en la que todas las personas pueden participar. Esto parte de un modelo de sociedad que se está redefiniendo, tomando como base la inclusión de todos y que deriva, en gran medida, de la reflexión acerca del modo que la sociedad quiere acoger a la persona en toda su diversidad neutralizando la deficiencia, la limitación de la actividad o las dificultades para la participación.

Nota:

* Tecnología de apoyo: cualquier tecnología de la que puedan derivarse las ayudas técnicas, entendidas como cualquier producto, instrumento, equipo o sistema técnico usado por una persona con discapacidad, fabricado especialmente o disponible en el mercado, para prevenir, compensar, incrementar, mantener o mejorar las capacidades funcionales de personas con discapacidad.

* Accesibilidad web: se puede definir la accesibilidad como la posibilidad de que un sitio o servicio Web pueda ser visitado y utilizado de forma satisfactoria por el mayor número posible de personas, independientemente de las limitaciones personales que tengan.

Diseño y sostenibilidad

Este premio quiere destacar aquellos trabajos que tienen por objeto aportar soluciones de diseño innovadoras y funcionales. Proyectos que consideren los aspectos ambientales, económicos y sociales en el desarrollo de determinado producto o servicio.

El Premio BID18 Diseño y Sostenibilidad quiere destacar aquellos trabajos que tienen por objeto aportar soluciones de diseño innovadoras y funcionales que lleven en consideración.

La BID quiere potenciar y difundir ejemplos de buenas prácticas. Para ello, invitamos a participar con sus trabajos a diseñadores y de grandes y pequeñas empresas que han hecho esfuerzos para incorporar la sostenibilidad en su resultado final.

Eso implica no sólo propuestas que consideren la incorporación de factores ambientales y sociales en el desarrollo de productos durante el ciclo de vida del producto, durante la cadena de suministro y con respecto a sus entornos socio-económicos, sino también propuestas conceptuales ligadas a este eje temático.

La sostenibilidad requiere que se consideren las necesidades de las futuras generaciones, lo que significa que los impactos ambientales actuales y futuros se reduzcan. De ahí la necesidad crítica de mejorar los procesos de producción, productos y sistemas funcionales de productos y servicios conectados desde la disciplina que nos compete, el diseño.

Empresa y diseño

*En breve estarán disponibles las Bases de la convocatoria específica para este Premio.

El Premio Empresa y Diseño propone destacar a aquellas empresas que incorporan el diseño como parte de su estrategia, articulando el desarrollo de nuevas ideas, productos, servicios, espacios y experiencias con una comunicación eficaz y que utiliza diversos medios y soportes en orden a establecer ventajas consistentes sobre sus competidores. Esto implica una presencia  intensiva del diseño en todas las actividades de la compañía, ya sea en el branding, en los productos, en los empaques, en los servicios, en sus espacios, en los distintos puntos de contacto con su público o usuario y en todo aquello que forme parte de la estrategia de la empresa.

Con en este premio, la BID busca visibilizar a aquellas organizaciones, pymes y grandes empresas, con al menos 3 años de operaciones en el mercado, que entienden el diseño como una herramienta sistémica y transversal, que impregna toda la cultura de la organización. Empresas que con su actividad ponen en jerarquía el pensamiento de diseño y son actores relevantes de sus comunidades, que sean ejemplo de la capacidad de construIr una cultura de diseño propio que se expresa a través de todos los espacios de su estructura más allá de los éxitos que puedan manifestarse en sus productos o servicios.

El papel de las empresas, como unidades de actividad económica es esencial. Comprender, por parte de las empresas, tanto privadas como públicas, el interés del diseño como factor productivo es decisivo para que el diseño alcance todo su potencial innovador para el desarrollo de la región.

La BID busca destacar empresas que hayan encontrado en el diseño una herramienta para superar adversidades y lograr una voz particular que las diferencia de su competencia. Empresas que con su actividad ponen en jerarquía el pensamiento de diseño y son actores relevantes de sus comunidades.

Candidatos: Pueden postularse a este premio empresas de distintos sectores, públicas, privadas o mixtas, con al menos 3 años de operaciones en el mercado, que entienden el diseño como una herramienta sistémica y transversal, que atraviesa toda la cultura de la organización como parte de su estrategia de competitividad. Empresas que tienen una cultura consolidada de uso de buen diseño que se ve reflejada en sus productos, comunicación, espacios físicos, etc.

Categorías:
Gran Empresa
PYME

Diseño y emprendimiento

Emprender es diseñar, sean cuales sean su actividad y sus objetivos, ya tenga una vertiente social, ecológica  y económica.Los emprendedores no se limitan a fundar empresas, sino a diseñar cambios.

La distinción fundamental de los emprendedores de hoy respecto al emprendimiento tradicional está en el valorque propone, a través de un servicio, un producto, una experiencia, en el que la tecnología tiene un importante papel. Para una emprendedora o un emprendedor, parte de diseñar un negocio, cuyo valor está relacionado con una transformación positiva en la sociedad. Emprender es una habilidad que en principio posee todo ser humano.

El impacto del emprendimiento de las personas puede ser medido con la ayuda que nos proporcionan los indicadores de la gestión empresarial pero también con otros, indicadores destinados a evaluar variables hasta ahora desatendidas o poco estudiadas, especialmente en lo relativo a la ecología emocional, material y social, así como el impacto económico y social como tal en cuanto a la disminución de las altas cuotas de desempleo e inclusión laboral, con un retorno evidente para la sociedad. La mayor parte de los emprendimientos está orientada hacia un objetivo, hacia la satisfacción de una necesidad y al cumplimiento de una meta, que no es otro que contribuir al bien común. El diseño del modelo de negocio es clave.

Es evidente que la conciencia empresarial con respecto a los problemas (tanto sociales como ecológicos) generados por las actividades humanas e industriales, crece cada día. Por esta razón cada vez son más los emprendimientos que establecen objetivos en torno a un diseño y desarrollo para su negocio, con productos y servicios más responsables. Recordemos que diseñar tiene como propósito alterar la realidad vigente, modificando concepciones y actitudes, alterando métodos e intervenciones y mejorando o transformando situaciones presentes en deseables.

El Diseño y el Emprendimiento están estrechamente ligados, por ello, la BID reconoce los esfuerzos de estas emprendedoras y emprendedores con un premio a ideas, proyectos o iniciativas, productos, servicios o entornos, valorando una propuesta de valor que garantice el fomento de la igualdad entre mujeres y hombres, el fomento de la igualdad de oportunidades y la no discriminación, y un desarrollo sostenible.

Se valorará especialmente:

  • Proyectos en equipo con impacto positivo en la sociedad.
  • Proyectos innovadores y con una mentalidad global.
  • Trabajos de autoedición que han crecido en proyección como iniciativa empresarial.
  • Estudios de diseño que se han consolidado produciendo y comercializando sus propuestas.
  • Las propuestas de valor con impacto social, ecológico y económico.
  • El diseño del servicio y la comunicación de la propuesta.

Diseño y Ciudad

La nuestra es una cultura cada vez más metropolitana. La tendencia, y sobre todo en Iberoamérica durante las últimas dos décadas, es la de una población que se desplaza, cada vez más, del campo a la ciudad, de las pequeñas poblaciones a las grandes metrópolis. Esto conlleva la aparición de grandes desafíos urbanísticos, medioambientales, sociales… Se hace urgente destinar parte de nuestra capacidad de reflexión, y por ello de diseño, a pensar nuestras ciudades. Ciudades que, salvo contadas excepciones, nacieron siglos atrás y cuyas necesidades, estructuras y planteamientos eran muy diferentes a los de las actuales urbes que concentran el 70% del crecimiento de nuestra población.

Estimular la aparición de propuestas desde el diseño, enfocadas y pensadas para mejorar la ciudad, o mejor dicho, para mejorar la vida de los habitantes de nuestras ciudades, es el objetivo de este Premio BID de Diseño y Ciudad que promueven conjuntamente para la Bienal Iberoamericana de Diseño, la Fundación DIMAD y el Ayuntamiento de Madrid.

Un premio que debe poner el acento en la búsqueda de soluciones para los problemas más importantes, que no son siempre los más visibles: transporte público; tráfico y contaminación; falta de equipamientos y espacios libres; desigualdad y precariedad social; abastecimientos y suministros básicos; atención especial a niños, mayores o minorías; higiene, ordenación y significación de los espacios comunes, etc.

Diseño y participación ciudadana

Son numerosos los factores que influyen en la transformación de los países iberoamericanos, modificando sus condiciones sociales, económicas y ambientales. En medio de un ciclo de crisis económica mundial, amplios sectores de la población siguen sufriendo la agresión de las élites económicas y políticas, con fluctuaciones del PIB, políticas educativas inciertas, cambios generados por los avances de las nuevas tecnologías o la globalización de la economía. Todo esto ha hecho que los ciudadanos pasen de una posición pasiva a ser un actor impulsor de cambios, dándose cuenta de que pueden trabajar por impulsar sus propias ideas en su entorno y de que el diseño es un motor de transformación social.

Sectores sociales y cívicos se organizan modificando relaciones políticas y sociales para responder a necesidades del presente, y sin comprometer el futuro de las próximas generaciones. No sólo rediseñan vínculos, sino también nuevas formas de comunicación y visualización. Consiguen crear marca de sus movimientos y gestionar procesos abiertos en sus lenguajes y acciones.

En esta edición, la BID busca proyectos que traigan ideas reveladoras de la responsabilidad social del diseñador, donde el diseño sirva como eficaz herramienta de comunicación de esta temática, exhibiendo casos singulares y paradigmáticos en los distintos países iberoamericanos.

El diseño “for people, prosperity and planet” ocupa un espacio cada vez más importante en la vida pública, diseñando el espacio urbano, democratizando la información, influyendo en la conservación y la producción de la cultura y las políticas públicas.

Es objeto de este premio los proyectos que abarcan procesos de trabajo innovadores en su dinámica creativa, promoviendo consumos, actitudes y comportamientos responsables para el bienestar de todos los seres vivos en su ecosistema, eso es, diseñando teniendo a los usuarios como protagonistas, dejándose contaminar por la cultura local, desde la colaboración, la cooperación y la participación ciudadana.

Diseño para (por y con) la Cultura

Que el diseño es cultura está fuera de duda, pero, la cultura ¿tiene diseño?

La experiencia hasta ahora es que la cultura necesitaba del diseño para realizar las portadas de libros, los carteles de cine o los festivales de ópera. Para presentar una exposición o dotar de mobiliario adecuado sus instalaciones. El diseño era un apéndice fragmentado para materializar el producto cultural, publicitar la película o comunicar el programa de la temporada operística.

Sin embargo, las nuevas propuestas artísticas o las instituciones culturales consolidadas necesitan lenguajes visuales contemporáneos para pervivir o abogan por espacios planteados estética y funcionalmente como un reclamo más para los usuarios. En el cambio de paradigma cultural los diseñadores han de formar parte de los proyectos de la cultura, formar parte de los procesos de indagación de los nuevos lenguajes sumando sus herramientas de diseño.

Se abren de este modo nuevos campos de experimentación para renovar y alterar los repertorios gráficos, recomponer las estrategias de diseño e incorporar las nuevas herramientas y tecnologías a las propuestas. Ya sea bien para comunicar a través del diseño, a través de la intervención del espacio o de los recursos expositivos.

La BID quiere detectar propuestas, trabajos e ideas ligados a esta renovación y a estos nuevos discursos para ponerlos en valor. Invitamos así a participar no sólo a los diseñadores y diseñadoras sino a las instituciones que han impulsado propuestas acordes con esta candidatura. El cliente se transforma aquí en un impulsor del buen diseño, y como tal, puede ser un candidato idóneo a esta premiación.

Diseño y publicaciones de Diseño

A principios del siglo XX la realización de revistas estaba en manos de tipógrafos y talleres de impresión. Fue entonces cuando la vanguardia del diseño se ocupó de realizar revistas, donde debatir y extender sus ideas. Una muestra real de sus experimentos y hallazgos.

Hoy en día, estos objetivos se mantienen. Las revistas de diseño son expresión de alguna corriente gráfica o sencillamente dan premios o descalificaciones a partes iguales. En el mejor de los casos organizan eventos de prestigio. Y por supuesto buscan ser ejemplo y establecer algún canon.

Sin embargo, con el saturado paisaje de publicaciones, grupos de debate y estudios de diseño ejerciendo de editores, el propósito de ser líder es cada vez más difícil. Abundantes publicaciones como suplementos de prensa, revistas culturales, magazines de arquitectura o de tendencia de vida son, en sí mismos, manifiestos de diseño gráfico y editorial.

En este sentido la BID quiere valorar y premiar a esas propuestas editoriales honestas que batallan por la cultura del diseño. Que promueven debates, muestran tipografías, canalizan herramientas, notifican procesos de diseños complejos y difunden el quehacer de arquitectos e interioristas arriesgados y emergentes sin dejar de cultivar el trabajo de los maestros. Y por supuesto, que ejercitan en sus páginas el diseño editorial abriendo nuevos caminos.

En la actualidad muchas de estas intenciones se han trasladado a plataformas digitales, siendo en algunos casos las mejores expresiones de aquellos conceptos pioneros. En ellas se aúnan trabajos exquisitos de diseño, opiniones razonadas de profesionales y críticas a las estrechas políticas gubernamentales sobre las industrias creativas.

Por ello, la organización de la BID ha decidido reconocer los esfuerzos de estos profesionales con un premio a publicaciones de diseño (publicaciones impresas, blogs y colecciones). Estas deben destacar por su audacia conceptual y formal, así como por su compromiso con la comunicación y la edición ligadas a la disciplina.

Para este premio se valorará:

  • La calidad de marca (cabecera, tipografía de cabecera, valor semántico, etc.).
  • La estructura editorial (secciones fijas ágiles, opiniones, prototipo de entrevista, capacidad narrativa, complejidad de la información, etc.).
  • La puesta en página (elementos gráficos, capacidad de sorpresa, juego tipográfico, uso del color, etc.).
  • La imagen gráfica (frescura de la fotografía, esquemas o infografías, acertada utilización del dibujo, etc.).
  • Los productos/comunidad generados (web, colección de libros, eventos o premios, jornadas de diseño, etc.).

Investigación y Diseño

*En breve estarán disponibles las Bases de la convocatoria específica para este Premio.

El Diseño y la Investigación juegan un mismo papel estratégico esencial en la economía. Ambas actividades son igualmente transversales a todos los sectores de la producción y a todas las áreas de la economía. Asimismo son indispensables para cambiar y mejorar nuestras vidas definiendo y mejorando la calidad de los objetos que producimos y de los productos y servicios que consumimos. El diseño y la investigación son la mejor demostración de cómo el talento y la creatividad no solamente son valores de índole cultural sino valiosas herramientas de intervención económica.

Las empresas que asignan recursos a la investigación y al diseño aumentan su competitividad y mejoran sus beneficios. De la misma forma, los países que dedican esfuerzos al estímulo y a la promoción del Diseño y la Investigación garantizan la calidad de vida de sus ciudadanos y fortalecen su economía. Vincular el diseño con la investigación científica, la innovación tecnológica y la experimentación de nuevos materiales genera sinergias multiplicadoras para la actividad industrial.

Los países capaces de desagregar el valor del diseño y la investigación en porcentajes de su PIB son precisamente los que más recursos dedican a investigar y a diseñar, los que alcanzan mayores niveles de renta, de bienestar y de calidad de vida.

La creación de un premio de Investigación y Diseño en la Bienal Iberoamericana de Diseño, patrocinado por el Ministerio de Economía, Industria y Competitividad, permitirá descubrir, estimular y difundir las mejores prácticas de interacción del Diseño y la Investigación en la actividad innovadora de las empresas iberoamericanas.

Es indudable que la colaboración entre equipos de investigación y diseñadores o equipos de diseñadores permite reforzar la actividad de ambos. Estos premios tratarán de incrementar la sensibilidad ante esa acción conjunta y el impacto a la hora de fortalecer sus resultados. Con este premio la BID quiere destacar la importancia del binomio I+D-diseño y cómo éste genera nuevas oportunidades a las mejores ideas tanto científicas como creativas. La convocatoria de este galardón pretende dar visibilidad a las sinergias derivadas de ese afortunado encuentro y del diálogo entre el conocimiento científico y la práctica del diseño, y al potencial de dicha interacción en la cadena de valor.

El Premio BID de Investigación y Diseño designará a aquellos trabajos de investigación que hayan ganado viabilidad gracias a la intervención de un diseñador, así como otros, generados por diseñadores, que hayan requerido del apoyo de un equipo de investigación para desarrollar o mejorar un nuevo producto o servicio.

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